• Luis Basurto

Outsourcing: La oportunidad en medio de la crisis.

Por: L.D. Luis Alberto Basurto Torres


El outsourcing en México puede reivindicarse y posicionarse como un servicio indispensable para las empresas. En las siguientes líneas trataré de explicar por qué lo considero así.


Antecedentes: qué es y cómo ha funcionado en México.


El concepto de outsourcing ha evolucionado con el paso de los años, no solo en México sino en todo el mundo; cuando antes era un servicio que realizaba actividades muy especificas, ahora se ha convertido en algo completamente generalizado. En esencia, este servicio debería ser una estrategia de negocios que le permita a una empresa o negocio encargar a un tercero el desarrollo de funciones no estratégicas para la empresa con el fin de enfocar su total atención en la actividad preponderante del negocio. Anteriormente las empresas controlaban la totalidad de sus procesos productivos o comerciales, sin embargo, los altos costos de mantener una nómina completa y los elevados costos de su operación empezaron a prender focos rojos en las organizaciones por las altas pérdidas financieras y la poca efectividad operacional.


En México la subcontratación de personal ha sido un modelo que se ha utilizado desde hace muchos años, beneficiando no solo a las empresas que lo contratan sino a los proveedores de estos servicios. Desgraciadamente, gran parte del sector empresarial ha buscado a las "outsourcing" para obtener los beneficios fiscales que les ofrecen: deducciones al Impuesto Sobre la Renta (ISR), acreditar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), disminuir gastos e incrementar utilidades. Para un Director de Finanzas esto puede sonar muy atractivo, ¿no?. Algunos otros despachos (mas agresivos) ofrecen ahorros en las cuotas obrero-patronales proponiendo "estrategias fiscales" que resultan en disminuir prestaciones laborales de los colaboradores; incluso llegan a ofrecer esquemas de remuneración que les permite a los socios recibir utilidades o dividendos pagando el mínimo de impuestos. Estos despachos han justificado sus malas prácticas diciendo que no es "evasión" fiscal, sino "elusión", es decir, aprovecharse de las lagunas que los legisladores dejan en los ordenamientos fiscales para pagar menos impuestos. A final de cuentas, estos despachos lo que hacen es simular actos para evadir supuestos de ley, lo que es un delito. Hoy, en razón de las últimas reformas publicadas en 2019, esto representa un grave peligro para el empresario.


La desinformación: el gobierno y trabajadores vs el outsourcing.


Las malas prácticas empleadas por empresas de outsourcing han provocado que el gobierno (con justa razón) proponga medidas legislativas que regulen estas prácticas con el fin de evitar la evasión fiscal, lo que es bueno, sin embargo, al no poder erradicar estas prácticas, en un acto de desesperación, desata campañas de desprestigio contra los servicios de subcontratación equiparándolas a algo muy parecido al terrorismo fiscal, como por ejemplo; los criterios no vinculativos publicados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a través del Diario Oficial de la Federación (DOF), en el que se ha considerado la subcontratación como una "práctica fiscal indebida" (no ilegal, ojo aquí), haciendo susceptible al beneficiario del servicio. Estos criterios tienen como finalidad desincentivar a los contribuyentes a contratar estos servicios ya que, desde el punto de vista de la autoridad fiscal, resultan indebidas y podrían estar cometiendo un delito. Al final, son solamente opiniones sobre algunas operaciones fiscales y que seguirlas o no depende del propio contribuyente, de acuerdo a lo establecido en el artículo 33 fracción 1 inciso h del Código Fiscal de la Federación. De hecho, en el Código Fiscal de la Federación no hay multas ni sanciones establecidas por no seguir los criterios no vinculativos, sin embargo, esto no lo sabe el empresario; el empresario solo ve: ¡peligro!


Así como estas medidas han existido muchas otras campañas impulsadas por el gobierno a través de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y del propio Instituto Mexicano del Seguro Social, tergiversando la esencia de la subcontratación y confundiendo a empresarios y trabajadores haciéndoles creer que el outsourcing es ilegal, ignorando que el outsourcing es una práctica recurrente en muchas empresas que ni siquiera han notado que están "outsourceando", por así decirlo, algunas de sus actividades, por ejemplo; al contratar servicios de limpieza, de seguridad privada, de transporte de personal, de TI, de contabilidad o legales, etc; incluso, el mismo SAT ha contratado servicios de outsourcing (sobre todo para sus áreas de auditoria y recaudación) contratando despachos externos para realizar visitas a los contribuyentes.


Los trabajadores, por otro lado, la información con la que cuentan es la de las malas prácticas: prestaciones laborales que les quitan, antigüedades que desaparecen, los despidos sin liquidaciones, los contratos por periodos, etc. Es por esta razón, y por la evasión fiscal, que es necesario que el gobierno regule y vigile las prácticas de las empresas de outsourcing, ya que no todas dan servicios con el único fin de ofrecer beneficios o estrategias fiscales, sino para realmente apoyar a otras empresas con la ejecución de actividades que no son de su especialidad, y es a estas, que son muchas, a las que les impide ofrecer sus servicios ya que para ellos resulta mas fácil vender armas que el outsourcing. Es necesario distinguir las malas outsourcing de las buenas, acabar con las de malas prácticas y fomentar a las de las buenas porque a final de cuentas cotribuyen a mejorar la productividad de las empresas y a la generación de riqueza en el país. En los años recientes se han dado buenos pasos en este sentido, las reformas a la Ley del Seguro Social y a la Ley Federal del trabajo que se vienen dando desde el 2009 a la fecha, reformas recientes a la Ley del IVA y ley del ISR del 2019, así como la intención del proyecto de norma oficial mexicana para regular a las empresas de subcontratación (detenida en congreso actualmente) son medidas que ayudarán a desmantelar empresas de oustourcing que han desprestigiado el servicio de la subcontratación de carácter especializado. Todas estas regulaciones deben estar orientadas a garantizar el acceso del trabajador a sus prestaciones laborales pero no sobajar a los empresarios tratándolos como criminales al contratar estos servicios.


COVID en México; el desastre económico y la crisis laboral, ¿una oportunidad?


La crisis económica que enfrenta México (y el mundo) a causa del COVID-19 ha provocado una bandada de desempleo desmesurado, como no se ha visto en muchos años. Recientemente la Organizacion Internacional del Trabajo (OIT) publicó un comunicado que habla sobre las repercusiones que ha generado el COVID-19 en materia del trabajo: "La crisis ya ha repercutido ampliamente en el plano económico y en el mercado laboral, tanto en la oferta (producción de bienes y servicios) como en la demanda (consumo e inversión), Las perspectivas económicas y en lo concerniente a la cantidad y calidad del empleo empeoran a un ritmo muy rápido. Más allá de la inquietud que provoca a corto plazo para la salud de los trabajadores y de sus familias, el virus y la consiguiente crisis económica repercutirán adversamente en el mundo del trabajo en tres aspectos fundamentales: 1) la cantidad de empleo (tanto en materia de desempleo como de subempleo); 2) la calidad del trabajo (con respecto a los salarios y el acceso a protección social); y 3) los efectos en los grupos específicos más vulnerables frente a las consecuencias adversas en el mercado laboral".


fuente: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---dcomm/documents/briefingnote/wcms_739158.pdf


Ahora bien, ¿por qué considero que puede ser una oportunidad para las empresas de outsourcing?. Si bien es cierto que estamos atravesando una crisis económica en la que la estabilidad laboral está en riesgo por la baja generalizada de la oferta y demanda, las empresas buscarán la manera de "sobrevivir" adoptando, por lo general, medidas de austeridad financiera que tengan como finalidad optimizar el costo de sus recursos, entre ellos, el capital humano (al ser la nómina por lo general el gasto mas fuerte en una corporación). Esto quiere decir que al reducir equipos de trabajo y al prescindir de personal de ciertas áreas (debido a su alto costo), habrán de apoyarse en empresas a las que se les pueda subcontratar las actividades que ya no podrán realizar; apoyarse en empresas de outsourcing de servicios que garanticen los mismos resultados pero a un menor costo ya no suena tan descabellado. Es aquí donde las empresas de outsourcing juegan un papel importante ya que deberán especializarse para ciertos sectores y en ciertas actividades consideradas vitales para que las empresas continúen sus procesos productivos. Por ejemplo; una empresa que prescinde de todo un departamento comercial y mercadotecnia conformado por 6 trabajadores de confianza, cuyos costos, por la cantidad de personal, equipo y recursos que utilizaba, representaba un gasto elevado, ahora podrá subcontratarlo con una agencia de marketing, seguramente a un costo mucho menor del que representaba anteriormente. Las empresas de outsourcing habrán de hacer un headhunting muy efectivo para lograr captar a todo ese capital humano que se ha quedado sin empleo y que ahora estará como freelancer para generar empleo para ellos y seguir sirviendo para las empresas.


Las empresas de outsourcing se presentan como una alternativa para todos aquellos negocios que buscan optimizar recursos asegurando (o incrementando) su productividad. Es por ello que las outsourcing podrán reivindicar el servicio regresando a la esencia de lo que les dio origen: convertirse en servicios "especializados" para realizar las actividades que el contratante no puede o no sabe realizar; funcionarán como aliados estratégicos para que las empresas cumplan con su objeto social, no para disminuir prestaciones laborales a los colaboradores. De igual manera, las empresas de outsourcing podrán encontrar en un universo de candidatos a los colaboradores ideales para realizar estas actividades y especializar sus servicios, ofreciendo fuentes de empleo a todos aquellos colaboradores que lamentablemente han perdido sus trabajos.


Los cambios son retos que abren puertas a las oportunidades. "Cuando se escribe en chino, la palabra crisis se representa con dos caracteres; uno representa peligro y el otro oportunidad..." JFK



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